El Ayuntamiento de Gijón crea la policía Cívica para perseguir los malos comportamientos ciudadanos

Contenedores de residuos, el nuevo servicio de vigilancia velará porque se cumpla el horario reglamentario de vertido de residuos -Foto Asturias Verde-

Crónica del día
El Ayuntamiento de Gijón crea la policía Cívica para perseguir los malos comportamientos ciudadanos. No es una Policía del Pensamiento (eso ya lo están cocinando ZP y la SGAE) pero vigilará muchos aspectos de nuestra vida diaria. Ya existía una normativa con multazos que dejan temblando los bolsillo de quien cometía alguna tropelía en los espacios públicos, pero ahora desde el número 1 de la plaza mayor, surge el Servicio de Vigilancia Cívica.
El nuevo servicio tendrá como tareas fundamentales vigilar para que se recojan las cacas de los perros y que se respete el mobiliario urbano. No sabemos si esta medida terminará con el problema de los destrozos organizados por bandas de gamberros/as en los parques, o lo que ya parece una norma entre algunos dueños de perros que quieren dar una pinta de machos machotes y es que cuanto mayor y más agresivo sea el perro más suelto y a su bola va.
Aunque también puede que el servicio termine optando por lo fácil es decir reprimir al ciudadano que fallo el tiro de canasta en la papelera. O al dueño del perrito que con sus papeles, microchip, correa reglamentaria y sello veterinario se le escapa un pis donde no debe. O al hostelero que tiene que sacar la basura más allá de las doce porque resulta que la fartura de políticos o empresarios entre copa y copa duró más de la cuenta.
Por que entre las tareas del servicio cívico también está vigilar que se cumpla el horario para sacar la basura que es de 21h. a 23h., es decir de 9 a 11 de la noche. Tanto reglamento, para que al final el Gobierno Municipal defienda la incineración de los residuos en Serín y de paso multiplicar el recibo de la basura.
Es de esperar que el servicio tenga una función más que nada educativa y de soluciones a problemas reales; porque si sólo es una medida que busca resultados estéticos por la vía de la represión se corre el riesgo de aumentar la tensión entre los ciudadanos y eso no es nada cívico.
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