lunes, 21 de diciembre de 2009

UPyD considera que la renuncia a la ejecución de la térmica y las dos plantas de biodisel cuestionan la Estrategia Energética del Gobierno de Asturias

Nota de prensa de la Coordinadora Territorial de UPyD en Asturias

No podemos olvidar que el Presidente Areces en recientes declaraciones consideraba como segura la ejecución de uno de los ciclos combinados a desarrollar en los terrenos de la ampliación del Musel, y que dicha planta “servirá para garantizar la devolución del préstamo -de 215 millones de euros- que el propio puerto va a pedir para continuar la obra y finalizarla”.
Pues bien tras la noticia de que nuevamente el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria del Musel ha sido incapaz de adjudicar la citada planta de ciclo combinado ante la falta de interés de las empresas energéticas, se ciernen nuevas y serias dudas sobre la viabilidad financiera del Puerto.
Tras conocerse además que también se caen los dos proyectos de plantas de biodiesel que se pretendían construir en terrenos del Puerto, y que ya habían sido vendidos a bombo y platillo como partes fundamentales del “gran polo energético” en que se quería convertir el Musel, queda de manifiesto que las bases sobre las que se planificó la gran ampliación portuaria eran absolutamente endebles, erróneas y puramente coyunturales.
Es precisamente el cambio de coyuntura en el mercado energético el que desnuda de argumentos ésta ampliación que además de un costo medioambiental fortísimo, ha consumido una ingente cantidad de recursos públicos, ha sido cuestionada por las autoridades comunitarias y ha ocupado los esfuerzos del Gobierno Regional y de la propia Autoridad Portuaria, en una huida hacia adelante por salvar un macroproyecto concebido como un fin en sí mismo, aunque sea a costa de comprometer la competitividad y el futuro de una infraestructura tan importante para Asturias como es el Puerto del Musel, responsable del 10% del PIB asturiano.
La tarea que debería estar acometiendo el Puerto en un escenario de franca competencia con otros puertos del norte y de bajada continúa de tráficos y por tanto de bajada de ingresos, sería la de acometer una política agresiva de captación de nuevos clientes y líneas, de diversificación de tráficos, de aumento de sus áreas territoriales de influencia, pero resulta que se ve lastrado por la losa de ésta insoportable carga financiera de la ampliación. Hay un riesgo evidente que todo esto se traslade de modo casi inevitable a la política de tarifas, o derive en la privatización de áreas de negocio y servicios sin atender al interés real del Puerto, sino por una mera cuestión financiera.
Más allá de esto, según declaró el portavoz de UPyD en Asturias, Ignacio Prendes: “Lo que resulta claro es que toda la política de desarrollo industrial del Principado centrada de forma prioritaria en potenciar la producción eléctrica entorno al gas y el carbón está seriamente cuestionada y no tiene futuro.
En un momento en el que se están produciendo importantes cambios en el sector energético, Asturias no puede seguir confiando su desarrollo al monocultivo de la producción eléctrica mediante la quema de combustibles fósiles.
Necesitamos un gobierno que se plantee el futuro de Asturias desde bases muy diferentes, el problema es la cantidad de tiempo y de recursos públicos consumidos durante tantos años en la dirección equivocada.”
Jorge J. Uría, Prensa UPyD-Asturias