UPyD - Gijón denuncia la arbitrariedad con la que el Ayuntamiento nombra puestos directivos

Nota de la Coordinadora Territorial de UPyD en Asturias
Que nos tengan acostumbrados a la arbitrariedad en su proceder no significa que dejemos de sorprendernos por lo que, desde Unión Progreso y Democracia, consideramos una preocupante forma de practicar la acción de gobierno desde el Ayuntamiento de Gijón.
La crisis institucional que actualmente atraviesa el país tiene, sin duda, su reflejo u origen en los órganos de gobierno más próximos al ciudadano. Desde UPyD-Gijón pensamos que últimamente el número de sentencias judiciales, que sancionan algunas de las actuaciones municipales más relevantes, están siendo lo suficientemente preocupantes como para que nadie en el consistorio de la ciudad asuma responsabilidades. Las declaraciones del concejal de Hacienda, Santiago Martínez Argüelles, haciendo referencia a que la sentencia del TSJA, respecto a determinados cargos directivos, atañe a “órganos no esenciales” (sic), caso de Fundaciones y Patronatos, y que por tanto no afectará a los servicios que presta el Ayuntamiento al ciudadano, nos parecen una forma como otra cualquiera de desviar la atención y tratar a los gijoneses con un paternalismo patético. No necesitamos que nos tranquilicen, queremos que nuestros representantes actúen responsablemente en base a las leyes que emanan del ordenamiento jurídico y que ellos, más que nadie, tienen la obligación de respetar y cumplir, si no es así, lo mejor es que renuncien a su cargo, algo difícil de ver si, como nos tememos, quienes deben abandonar su puesto directivo como consecuencia de la sentencia del TSJA son reubicados en el organigrama municipal, quedando a salvo los privilegios de los que gozan con origen en su proximidad al partido que gobierna, cuando no del nepotismo que en algunos otros casos se aprecia.
Las leyes están para cumplirlas y los subterfugios que, desde el gobierno municipal, se buscan para la contratación, no hacen más que poner bajo sospecha el funcionamiento de las instituciones. Algo que ningún régimen democrático debe permitirse, ni los ciudadanos podemos tolerar.
Jorge J. Uría
Responsable de Prensa UPyD-Asturias