Greenpeace denuncia el negocio de la incineración de basuras


Activistas de Greenpeace entraron en la incineradora de Mallorca para denunciar el negocio de la quema de basuras, y desplegaron una pancarta de más de 120 metros cuadrados en la planta incineradora de Son Reus en la isla de Mallorca con el lema "quemar basuras contamina". Los ecologistas quieren denunciar así una de las prácticas más contaminantes, la incineración de residuos.

Tenemos que recordar que la planta de Mallorca es de 140.000 toneladas; mientras que el proyecto que defiende el Gobierno del PSOE para Asturias supondría una incineradora de, inicialmente, 450.000 toneladas año, es decir 3,2 veces más grande que la de Mallorca y la mayor incineradora del Estado Español.